sábado, 7 de julio de 2007


Compongamos una canción hoy,
quedan notas en alguno de esos sobres
y alguna idea sujeta a ese tablero.

Compongamos una canción hoy
en la que siempre comience a nevar,
con vaho en las ventanas
y coches con los faros encendidos.

Busquemos la duración adecuada,
el ritmo correcto,
la intensidad precisa
para no rasgar el papel.

Hagámoslo sin luz,
sin música,
sin bolígrafos
y sin tinta.

Como dos niños
pintando con los dedos
que no respetan los límites.

Atropellando aviones de papel
a nuestro paso.

Y nuestros cuerpos
en equilibrio
sobre el respaldo
de cualquier silla.

Tal vez si empezamos hoy
mañana podamos borrarlo todo
y comenzar de nuevo.

Ni siquiera importa
si al final
tú,
o yo,
no escribimos la letra.

Porque a este rincón
de la habitación
siempre lleganla misma música.

1 comentario:

  1. Una poesía mágica sobre una canción mágica...

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