domingo, 15 de noviembre de 2009

Atravesando la noche, de Karmelo Iribarren


LA TORRE EIFFEL

La tengo sobre la palma
de la mano:
no se enciende,
no está hecha
de ningún metal noble,
no es nada,
lo sé,
un trozo
de hierro oscuro.

Pero la miro
y me habla:
diciembre del 83
-me dice-,
una semana solos por las calles
de París,
entonces,
cuando eran las del mundo.



LUCES EN LA MADRUGADA

Se acaba de encender
una ventana
en el edificio de enfrente.

Ha sido como un breve fogonazo,
como un pequeño flash.

Un niño de meses
-piensas-,
o la próstata de un viejo,
o algún insomne aburrido como tú,
o alguien que llega demasiado alegre...
Por último
se abre paso
la llamada de teléfono, esa
que parte siempre la madrugrada
en dos,
y a veces la vida también.



Karmelo C. Iribarren. Atravesando la noche. Huacanamo, 2009.

Un poema de Javier Belinchón


Cómo pretendes ser poeta

¿Cómo pretendes ser poeta
si entre el folio
y el corazón
te empeñas
en poner todo el rato
la cabeza?



Javier Belinchón.

miércoles, 11 de noviembre de 2009