martes, 20 de octubre de 2009

Somos vida y calle de Marcus Versus


Ya lo dijo Casimiro Parker es una estación de la poesía en la que la gente se baja a tomar una cerveza, a charlar con los amigos, y pedir fuego mientras ponemos miraditas. Sin el calor de las personas nada de esto tendría sentido. Esta es una editorial donde los libros y el verso no es todo, lo que más nos interesa es que en la calle se respire vida, porque nosotros somos vida y calle.

Cuando alguien me pregunta como va la editorial, yo siempre respondo “bien”, pero exactamente no sé que es bien y que es mal. Yo estoy feliz y disfruto con cada uno de los proyectos, pero la respuesta a como va la editorial debe estar fuera de ella, y ser yo quien pregunte.

Estos días de atrás con el subidón de tensión de inverso y los nuevos libros en la cabeza he tenido a bien tomarme unos días de pensar y dirigirme, y aunque no soy de pensar ni de ponerme direcciones he visto como la gente se pone a mi lado y me cuenta sus cosas con una enorme sonrisa, y algunos incluso me roban la cartera con sigilo para devolvérmela con algo más de dinero. Y señores, así es muy fácil tomarse días para pensar.

Ya lo dijo Casimiro Parker, eres tú, soy yo, es tu vecino y mi primo, es el gato y el ratón, es norte y sur, es pan y tumaca, es día y noche, es verbo sin predicado. Y si de algo puedo estar orgulloso, es de que esto haya nacido, y que esté aprendiendo a andar.




Del blog de
Ya lo dijo Casimiro Parker.

sábado, 17 de octubre de 2009

Un poema de Karmelo Iribarren.


Recibí hace poco al mail unas fotos de unas chapas de Kas. Por la fecha, calculando, parece ser que pueden ser de la época de la que se habla en el poema. Así que aprovechando las fotos repito el poema. Graciaspor las fotos, Maxi.



UNA MAÑANA DE INVIERNO



Apenas tengo recuerdos
con mi padre,
pero hay uno que perdura:

es una mañana de invierno,
me lleva sobre los hombros,
entramos en el bar
del barrio
y me deja en el suelo,
tambaleándome aún.

Y allí,
en aquel pequeño reino
de huesos de aceitunas
servilletas y rodajas
de limón,
a pocos metros,
entre los pies de un gigantón
con sombrero
y gabardina,

la veo
-y cómo brilla-

mi primera chapa de KAS.




Karmelo C. Iribarren. La ciudad. Editorial Renacimiento. 2002.

martes, 13 de octubre de 2009

Este Jueves, en Madrid



Laura Casielles
Alba González
y Sofía Castañón.


El Naranja Café
21.30
C/ San Vicente Ferrer, 53
(metro Noviciado).
Entrada libre.

Un poema nuevo



16 AÑOS

Hacer
un Cousteau.

Así llamábamos
los amigos
en la piscina del barrio
a permanecer en el fondo
con la nariz
tapada con la mano,
tumbados boca arriba,
con las gafas de bucear puestas,

observando a las chicas
que,
nadando,
nos pasaban por encima.



Javier Das. Poema inédito.

Dos poemas de Sofía Castañón



LOS ANILLOS DE CRISTINA

La chica más guapa de la clase
- mágica, los ojos azules y tan morena, como
si pudiera romper las leyes de los plastidecor-
hacía mis trabajos de manuales.
No era gratis, a ella le gustaba mi vecino.
Y como todas las chicas que de verdad son guapas
se moría de timidez.

Su padre era marinero, nos contaba,
y cuando volvía le regalaba anillos plateados
y todas mirábamos sus manos, hábiles y brillantes
con pubescente envidia.

Sólo cuando dejas el colegio y el blanco
de los ojos no es tan blanco descubres
qué clase de tipo era su padre.

Y un día, por trabajo, vas al módulo libre
de drogas de la cárcel regional
y confirmas el rumor. Y la ves allí
con ojos aún de niña guapa
y tantos, tantos anillos en la vida plateada.



LA NIÑA QUE TENÍA SOMBRA DE SIRENA

Papá nos leía los cuentos por la noche.
Y Mamá los escribía.

Gracias a ellos supimos
que no es necesario atravesar con una aguja
los pies de nuestra sombra.
Nos enseñó que las sombras también se cansan
de no tener a quién hacer burla los días de viento.



Sofía Castañón. La sombra de Peter Pan. Ediciones del 4 de Agosto. 2009.

lunes, 12 de octubre de 2009

Un poema de Cristina Peri Rossi


LEYENDO A S. FREUD


Leo, en un viejo ensayo de Freud:
"La vida siempre provoca malestar".
¿De modo que esta desazón
estas ganas de huir a ningún lado
este aburrimiento de la gente
y aun de las cosas amadas
este malhumor matinal

eran, al fin de cuentas, la vida?



Cristina Peri Rossi. Poesía reunida. Editorial Lumen. 2005.

Recuerdos de un cine de barrio, de José Angel Barrueco


Ésta es una novela deliciosa. Que engancha, que engancha y se devora. Con continuas referencias a películas que Jab veía en el cine que su familia tenía en Zamora. Un cine de barrio, de sesión doble, de los que tenían bar en el interior, a donde acudían los maás variopintos personajes de la zona como quien va a un bar de barrio donde el camarero te conoce y las caras del resto son conocidas. Jab nos habla de su infancia, de él y su hermano jugando a ser karatekas, chinos, vaqueros, indios. De las comidas que se organizaban en la habitación al lado del bar y de cómo la gente iba atraída por el olor a carne. Nos habla de la adolescencia, de las chicas, de ligar. En definitiva, Jab nos habla de vida, de pura vida, contada como ocurrió y con una grandísima cantidad de humor. Una novela para leer y disfrutar, y releer y volver a disfrutar.
Enhorabuena, hermano.

POMPEYA FOR PRESIDENT.


La maniobra en la que yo salía primero para contemplar sus encantos era uno de mis hábitos, y a menudo la ayudaba a izarse, y sumergía mis miradas en esa orilla deliciosa de su escote moreno revestido de pecas, y si alcanzaba a entrever un pezón, ganaba una batalla, aunque jamás ganase la guerra.