martes, 6 de octubre de 2009

Aida la fuente




Aida de la Fuente Penaos (León, 25 de febrero de 1915 - Oviedo, 13 de octubre de 1934) fue una militante libertaria asturiana, que entregó heroicamente su vida durante la fracasada intentona revolucionaria contra la República burguesa de 1931, que tuvo lugar en octubre de 1934, principalmente en Oviedo. En las hagiografías de la revolución de 1934 ha sido rebautizada por algunos como la Rosa Roja de Asturias, hagiografías que tienden además a convertir a Aida de la Fuente en una niña, de 15 ó 16 años, siendo así que en 1934 era una joven dirigente revolucionaria de 19 años, como dejó demostrado de manera irrefutable José Ramón Gómez Fouz, al publicar en su libro Clandestinos (página 241) el facsímil de la partida de nacimiento de Aida, en un pueblo de la provincia de León.

Hija de Gustavo de la Fuente, pintor de carteles y decorados para el Teatro Campoamor, y de Jesusa Penaos. Formada políticamente en una familia de comunistas (su padre había sido fundador del Partido Comunista de España en Oviedo, y sus hermanos militaban en las Juventudes), Aida era una figura conocida en el movimiento juvenil de Oviedo en 1934. El testimonio de Alejandro Valdés la sitúa los días 7 y 8 colaborando en el hospital como enfermera. Otros autores hablan de su labor en la organización de las cocinas colectivas que se montaron en la periferia de Oviedo para abastecer a los combatientes revolucionarios, a los que llevaba café y comida a la primera línea.


Texto extraído de Wikipedia

Otros enlaces de interés aquí y aquí




Gracias, Sofía.

domingo, 4 de octubre de 2009

Despedida a medias, de José Angel Barrueco


Vivimos una época de crisis. O al menos eso nos cuentan. Yo lo único que sé en que en una sola semana dos amigos me cuentan que han perdido su trabajo, y luego me uno yo al grupo en calidad de tercer mosquetero. José Angel Barrueco, Jab, Barrueco, como quieras llamarle, ha estado casi diez años de vida trabajando para un periódico. Buena parte de este tiempo publicando en dicho periódico un artículo diario. Más de 3000 artículos, se dice pronto. Y el pago a todo este tiempo es un email, un email de invitación. A currar pero no cobrar, al fin y al cabo quién necesita el dinero. Y Jab, Barrueco, José Angel Barrueco, escribe su despedida, su artículo de despedida. Cualquier persona tiene el derecho a decir adios. Pero claro, la crisis afecta también al lado humano de las personas, a la elegancia, y es más fácil no publicarlo, dejarlo fuera, como quien desaparece y nadie sabe el por qué. Así que hoy su artículo no ha aparecido en el periódico. Probablemente uno de los artículos más importantes que ha escrito. Porque ya que ahora debe buscarse de nuevo las castañas para seguir adelante, al menos poder quedarse con la tranquilidad de haber cerrado un etapa como él ha querido. Y ya que en un sitio se lo niegan aquí tenéis el artículo en cuestión. El artículo donde Jab demuestra que es un gran escritor, una gran persona, un gran tipo.



Despedida a medias


Detesto las despedidas. Dejan un poso de amargura, un sabor agridulce, que no conviene a nuestros paladares. De hecho, no deberíamos despedirnos nunca. De nadie. Ni siquiera de nuestros muertos: los míos, los que dejé atrás, los que se fueron, aún me visitan en mis sueños. De este periódico, donde tantos nos hemos forjado escribiendo, y que a tantos nos ha acogido, guardo en la memoria los adioses escritos de quienes dejaron su puesto, por unas u otras causas. Quizá el más emotivo, o el que yo recuerdo con más afecto, fuese el de mi antiguo director, Francisco García, en su diana titulada “Hasta siempre”. En aquel texto minimalista, como todos los suyos, escribía: “Llegó la hora del cambio de destino, que nunca se augura pero siempre llega, de la llamada a nuevas metas y horizontes; la hora del adiós que es hasta pronto o hasta siempre”. Es conveniente que no olvidemos esas palabras: “Nunca se augura pero siempre llega”. Paco apostó por mí hace ya casi diez años. Primero, como columnista semanal. Luego, diario. Creo que a él se lo debo todo; para mí supuso aliento, soporte y auxilio en los momentos bajos. Desde entonces hasta ahora, en que el camino se termina, he escrito para este periódico algo más de 3.100 artículos. Esa cifra es mi medalla, y por supuesto también lo es el apoyo de los familiares, los amigos, los compañeros de oficio y los lectores, tanto los compinches como los enemigos. La gente que me aguantó y la que no. Incluso las personas más cercanas a mi círculo me dieron alguna vez un tirón de orejas, seguramente merecido porque soy humano.
Estamos en tiempos de crisis. En tiempos oscuros. De recortes, despidos y cambios de rumbo. Hay nubarrones sobre nosotros y aún queda por llegar lo peor, la tempestad. Una vez me dijo un colega, cuando estudiábamos juntos en la universidad: “Estamos abocados al fracaso”. No se me han olvidado esas palabras, pero hoy se hacen extensibles al país. España está abocada al fracaso. Decía un personaje de “The Dark Knight”: “La noche es más oscura justo antes del amanecer. Os lo prometo, no tardará en amanecer”. Veremos. Porque a mi alrededor sólo veo gente que cae a la lona. Lo importante es que siempre nos quedan fuerzas para incorporarnos. Dicen que, cuando una puerta se abre, otra se cierra. A Zamora le restan aún energías. Es una ciudad que ha soportado de todo. Lean con atención estas palabras: “No, Zamora no se ha perdido en una hora. Pero sí se ha perdido en años y más años de cercos, de olvidos de sus posibilidades, de murallas de silencio para sus necesidades, de portillos por donde se han traicionado sus bienes y haciendas más comunes y por donde ha ido exportándose la flor de sus habitantes”. No son recientes. Las escribió el poeta zamorano Justo Alejo en el 77. Y, hoy, el cuento es el mismo.
Dije al principio que detesto las despedidas, y de ahí el título de este último artículo diario. Seguiré apareciendo por aquí, si nada lo impide, cada domingo, junto a la tribu de colaboradores dominicales. Con el texto de hoy se cierra una etapa. Casi diez años en los que he visto (con pesar) cómo algunos columnistas se iban. Una etapa plena, sin embargo. De aprendizaje. De forja en la escritura, igual que si uno asistiese con puntualidad a un gimnasio para fortalecer sus músculos. Y coincide con la reedición de mi primer libro: una década después. Como si en estos años hubiera trazado un círculo que ahora se cierra y completa. Amigos, les espero a la vuelta de la esquina, dándole a la tecla, y me despido con una cita de J.D. Salinger: “No cuenten nada a nadie. Si lo hacen, empezarán a echar de menos a todo el mundo”.

sábado, 3 de octubre de 2009

INVERSO


Me quito el sombrero ante toda la gente que está luchando porque en Madrid se viva un verdadero movimiento poético. Y para demostrarlo aquí llega INVERSO, un recital con un buen puñado de poetas que se realizará en dos bares que están enfrente el uno del otro. Así que no os lo perdáis, que merece la pena.


En INVERSO 2009:

Ana P. Cañamares, Hasier Larretxea, Bárbara Butragueño, Ada Menéndez, Silvia Oviedo + Nacho Aldeguer, Arturo Martínez, Marina Tapia, Gsús Bonilla, Javier Das, José Ángel Barrueco, Escandar Algeet, Isabel García Mellado, Bolo, Óscar martín Centeno y Gonzalo Escarpa.

La música en directo correrá a cargo de Medelia y Olaia Pazos.

Y los videopoemas de Nacho Comeras, Marcus Versus, Patty de Frutos y Aida Moreno + Emilio Alonso.




10 de Octubre. 19h.
El Bandido Doblemente Armado y Los Diablos Azules.
Calle Apodaca. Madrid. Metro Tribunal o Bilbao.

Des Honoris Causa


El número 24 de esta revista de literatura os la podéis descargar desde aquí. Yo me permito copiar aquí el poema que ya ha resaltado en su blog David González, pero es que si tenemos en cuenta su calidad, merece la pena volver a él:



Su nombre es Joaquín
Y vive en los suburbios
de una ciudad que no lo quiere

Su nombre es Joaquín
y camina con cuidado
entre las esquinas de sombras
y los colores de un semáforo

Su nombre es Joaquín
y a veces se entretiene
poniendo a pelear a las hormigas
o tirándole piedras
a ese árbol de mangos

Su nombre es Joaquín
y no conoce el signifi cado
de la palabra pedofi lia
le suena a dolor en las tripas
Pero sí sabe
que de acercarse mucho al viejo de panza gris
será acariciado entre las piernas
y eso
no le gusta



David Robinson. Des Honoris Causa.
Nº 24, Parroquia de León, Nicaragua.

martes, 29 de septiembre de 2009

Un poema de Ángel Rodríguez


de la infancia


te quejabas por nada
y lo sabías

sabías que robaba
calderilla
del monedero de mi madre
para comprarte regalices

regalices que te comías
mientras yo te narraba
el atraco
el asalto al fondo económico materno

hasta que fui sorprendido
más tarde que témprano
sería preso y prófugo a la vez

y decidí contártelo
por ver si en ti
había piedad

¡y una mierda!

te seguiste quejando
por la falta de regalices negros




poema y foto extraído de su blog: desde las lindes del sur
poema inédito y foto de Ángel Rodríguez

Felicidades


Muchas felicidades, David, hermano.
Habrá que celebrarlo.
Un abrazo.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Un poema de Pedro Juan Gutiérrez


Fans


Una de mis admiradoras más locas
ha tatuado en su nalga derecha
una frase que sacó de Trilogía Sucia:
“Es imposible desprenderse de lo que se ha amado”.
Antes hizo que yo escribiera eso en un papel
y se lo enviara por correo.
Ahora me envió la foto
con la piel aún enrojecida.
Junto a la foto hay una nota:
“Es como si hubieras escrito sobre mí
con tu bolígrafo”.
No entiendo.
Supongo que mi ego engorda
y ronronea satisfecho como un gato grasiento
que se lame y se revuelca de placer.
Hoy voy en el metro,
como siempre, en la línea 5
hacia Carabanchel
y hay una hermosa muchacha
a la que miro. Concentro toda
la lujuria y la perversidad del mundo
en mis ojos. La veo desnuda y dulce.
Y ella, con una sonrisa inocente
y compasiva, me dice:
“¿Quiere sentarse, señor?”
¡Dios mío!
No me lo puedo creer.

Pedro Juan Gutiérrez. Morir en París.