martes, 23 de junio de 2009

Últimas cartas a Kansas de Sofía Castañón


Siempre he preferido los poemarios pequeños a los grandes. Tengo varios libros de "La poesía completa de..." y me gustan, pero reconozco que al leerlos se pierde un poco de la intimidad de la poesía. Sofía Castañón tiene un poemario perfecto para lanzarte dentro de él. Te invita a entrar y quedarte un tiempo recorriendo sus calles y hostales como si de un viaje se tratara. Además, añadir que el diseño del libro está muy cuidado y se agradece. Y para que quede constancia de ello dejo dos poemas que me han gustado mucho.



HOY TAMPOCO LLEGAMOS A OZ

No lo intentes:
en las baldosas que miras
—las de la cocina, donde
nunca llegamos a comernos—
no hay huellas
de pasos perdidos.

Primero, mucho antes
de cualquier búsqueda,
está el camino.
Y para eso
hay que mancharse los pies.


PUEDO HACER
como con todo,
escoger el color equivocado
apuntar mal una dirección
desandar el camino a tus manos
y fingir
que vuelvo a empezar, que
los rotuladores
las calles
tus ojos
son otros.

Pero si recojo un día el cuarto
y coloco los libros donde van
y deshago las cajas
y dejo tan sólo los bolígrafos
que aún pintan
en el bote del escritorio,
si destapo los escondites y dejo
respirar a la mesa desnuda
quedarán frente a frente
este papel en blanco
y el caos
que aún me sigue habitando.



Sofía Castañón. Últimas cartas a Kansas. la bella varsovia. 2008.


presentación nuevos libros madrí.2


Este jueves 25 de junio a las 21h en el café de mahón (plaza dos de mayo de madrí, enfrente de los columpios, metros tribunal, bilbao o san bernardo) se presentan los nuevos títulos de la editorial "ya lo dijo casimiro parker": tic tac, toc toc (de isabel garcía mellado) y no hay camino al paraíso (de javier das y jose ángel barrueco).

lunes, 22 de junio de 2009

das & jab: no hay camino al paraíso

Un poema de Jack Kerouac


LA FEALDAD MORTAL
La historia mortal
(Los hechizados ángeles feos de la mortalidad)


Disfruté alguna
vez de crío con
tarta de dátiles & nata montada
en combinación con el <>;
entonces me iban los deportes
como algo intenso
& en su momento álgido en
las vacaciones cuando
iba acompañado de cenas de
pavo & torta de melocotón.
Además, ¿recuerdas
las dichosas mañanas ne-
vadas cuando jugabas
al fútbol de tablero
con Papá & Bobby
Rondeau? Las naranjas
& avellanas en un cuento,
el calor de la casa,
el oropel navideño en
el árbol, los chicos
del Club que lanzaban
bolas de nieve debajo de
Gershom Moody en
la esquina?
En el camino que
si insistes, la Generación del
Sexo que
si insistes…

Asqueado por la Noche.

Mi padre era Impresor.

El problema de
las modas es que quieres
follarte a las mujeres
con su ropa de moda
pero cuando llega
el momento siempre
se la quitan para
que no
se arrugue.

Reconócelo, los polvos
más cojonudos en la
vida de un joven eran
cuando no había
tiempo para quitarte
la ropa, ibas
demasiado caliente & ella
iba demasiado caliente; ni rastro
de ese ocio bohemio tuyo,
aquello eran explosiones
de clase media contra
montículos de nieve, contra
paredes de cagaderos
en áticos, en súbitos
sofás en el vestíbulo.
Vaya con tu paz caliente…


Jack Kerouac. Libro de esbozos. Bruguera. 2008.

Dublin e Irlanda, Abril 2008








domingo, 21 de junio de 2009

Un relato de Pepe Pereza


MIMOS


Estaban en esa fase de la relación en la que empezaban a conocerse realmente. Ambos buscaban los límites, asimilando hasta dónde podían llegar. Estaban aprendiendo a respetar las costumbres y manías del otro, a organizar horarios comunes, a juntar dos vidas en una. Ya habían dejado atrás esa primera etapa en la que la pasión, el deseo y la curiosidad por el sexo eran lo primero. La fase en la que se encontraban no era tan emocionante pero sí más instructiva ya que sus verdaderas personalidades salían a la luz con sus juegos y conversaciones.
Todo era perfecto. La temperatura era la adecuada, la música suave y el café caliente. Era una de esas tardes de invierno en que no había nada que hacer salvo dejar pasar el tiempo. Ella estaba tumbada en el sofá escuchando música mientras que él leía un libro sentado el un sillón.

- Hazme mimos. - le pidió ella haciendo pucheros con la boca.
- Espera que termine de leer este capítulo. - le contestó él, sin levantar la vista del libro.
- (Con voz de niña pequeña que está a punto de llorar) Ya no me quieres...
- Sí te quiero.
- Mentira...
- Déjame terminar y te hago todos los mimos que quieras.
- ¡Ahora! - exigió, poniendo, de nuevo, voz de niña pequeña.
- (Con sarcasmo) ¿Te ha venido la regla?
- ¡Tonto! - replicó sin abandonar el papel de niña consentida.
- (Afirmando) Te ha venido.
- Jó, quiero mimos.

Él dejó el libro a un lado y decidió seguirle el juego.

- ¿Quieres mimitos?
- Sí… quiero cosquillitas en los pies.

Él cogió uno de sus pies y suavemente comenzó a masajearlo, ella se puso a ronronear como una gata. Todo seguía siendo perfecto. La tarde fue dando paso a la noche y mientras ellos se entretenían con sus mimos y carantoñas, afuera, en el cielo, las estrellas hacían nudismo.



Tomado de su blog, asperezas.

Un poema de Michael Madsen


BEATING

Why do some men ask for a beating?
You can see it in their faces,
You know… they need it.
I beat a guy
With a tire iron once
who pulled a knife on me
and it felt so good
to break-the-bones
in-his-face and see him bleed.
I probably would’ve killed him…
If I hadn’t stopped---
I guess… we will both
remember each other.



Michael Madsen. The Complete Poetic Works of Michael Madsen, Vol. I, 1995 – 2005. (editado por Michael Naughton and Donna Novak)