lunes, 22 de junio de 2009

Un poema de Jack Kerouac


LA FEALDAD MORTAL
La historia mortal
(Los hechizados ángeles feos de la mortalidad)


Disfruté alguna
vez de crío con
tarta de dátiles & nata montada
en combinación con el <>;
entonces me iban los deportes
como algo intenso
& en su momento álgido en
las vacaciones cuando
iba acompañado de cenas de
pavo & torta de melocotón.
Además, ¿recuerdas
las dichosas mañanas ne-
vadas cuando jugabas
al fútbol de tablero
con Papá & Bobby
Rondeau? Las naranjas
& avellanas en un cuento,
el calor de la casa,
el oropel navideño en
el árbol, los chicos
del Club que lanzaban
bolas de nieve debajo de
Gershom Moody en
la esquina?
En el camino que
si insistes, la Generación del
Sexo que
si insistes…

Asqueado por la Noche.

Mi padre era Impresor.

El problema de
las modas es que quieres
follarte a las mujeres
con su ropa de moda
pero cuando llega
el momento siempre
se la quitan para
que no
se arrugue.

Reconócelo, los polvos
más cojonudos en la
vida de un joven eran
cuando no había
tiempo para quitarte
la ropa, ibas
demasiado caliente & ella
iba demasiado caliente; ni rastro
de ese ocio bohemio tuyo,
aquello eran explosiones
de clase media contra
montículos de nieve, contra
paredes de cagaderos
en áticos, en súbitos
sofás en el vestíbulo.
Vaya con tu paz caliente…


Jack Kerouac. Libro de esbozos. Bruguera. 2008.

Dublin e Irlanda, Abril 2008








domingo, 21 de junio de 2009

Un relato de Pepe Pereza


MIMOS


Estaban en esa fase de la relación en la que empezaban a conocerse realmente. Ambos buscaban los límites, asimilando hasta dónde podían llegar. Estaban aprendiendo a respetar las costumbres y manías del otro, a organizar horarios comunes, a juntar dos vidas en una. Ya habían dejado atrás esa primera etapa en la que la pasión, el deseo y la curiosidad por el sexo eran lo primero. La fase en la que se encontraban no era tan emocionante pero sí más instructiva ya que sus verdaderas personalidades salían a la luz con sus juegos y conversaciones.
Todo era perfecto. La temperatura era la adecuada, la música suave y el café caliente. Era una de esas tardes de invierno en que no había nada que hacer salvo dejar pasar el tiempo. Ella estaba tumbada en el sofá escuchando música mientras que él leía un libro sentado el un sillón.

- Hazme mimos. - le pidió ella haciendo pucheros con la boca.
- Espera que termine de leer este capítulo. - le contestó él, sin levantar la vista del libro.
- (Con voz de niña pequeña que está a punto de llorar) Ya no me quieres...
- Sí te quiero.
- Mentira...
- Déjame terminar y te hago todos los mimos que quieras.
- ¡Ahora! - exigió, poniendo, de nuevo, voz de niña pequeña.
- (Con sarcasmo) ¿Te ha venido la regla?
- ¡Tonto! - replicó sin abandonar el papel de niña consentida.
- (Afirmando) Te ha venido.
- Jó, quiero mimos.

Él dejó el libro a un lado y decidió seguirle el juego.

- ¿Quieres mimitos?
- Sí… quiero cosquillitas en los pies.

Él cogió uno de sus pies y suavemente comenzó a masajearlo, ella se puso a ronronear como una gata. Todo seguía siendo perfecto. La tarde fue dando paso a la noche y mientras ellos se entretenían con sus mimos y carantoñas, afuera, en el cielo, las estrellas hacían nudismo.



Tomado de su blog, asperezas.

Un poema de Michael Madsen


BEATING

Why do some men ask for a beating?
You can see it in their faces,
You know… they need it.
I beat a guy
With a tire iron once
who pulled a knife on me
and it felt so good
to break-the-bones
in-his-face and see him bleed.
I probably would’ve killed him…
If I hadn’t stopped---
I guess… we will both
remember each other.



Michael Madsen. The Complete Poetic Works of Michael Madsen, Vol. I, 1995 – 2005. (editado por Michael Naughton and Donna Novak)

viernes, 19 de junio de 2009

Un poema de José Ángel Barrueco


ASUNTOS PROPIOS

lo cierto es que mis hermanos y yo
no soportamos a nuestro progenitor

pero tampoco toleramos que alguien
ajeno lo insulte y se meta con él

los problemas familiares
los resolvemos entre nosotros

nadie nos ayudó entonces a odiarlo
y no queremos que nadie nos ayude ahora.



José Ángel Barrueco. No hay camino al paraíso. Ya lo dijo Casimiro Parker. 2009.

jueves, 18 de junio de 2009

Un poema de Raúl Núñez


Está bien, muñeca


Está bien, muñeca,
hace cinco días que le hablo de ti a mis amigos
y que me acuesto tarde por caminar de noche como un lobo.
Hace cinco días me regalaron una gran bota para el vino
y me dijeron que eso me iba a ayudar,
aunque no es cierto.

Pero sucede que esta tarde me compré un lápiz de colores
y estuve varias horas dibujando en la mesa de un bar
y me sentía muy bien
porque hacía mucho frío y yo tomaba café con leche
y por la ventana del bar
veía la llovizna que caía dulce sobre el Barrio Gótico.

Está bien, muñeca,
creo que ya es muy difícil que me pueda hacer daño,
aunque a veces cuando encendía un cigarrillo
tenía ganas de que estuvieras cerca
y me tomaras la mano
y me hicieras muecas divertidas, como antes,
lo reconozco.
Pero volvía a tomar el lápiz y dibujaba un niño con un globo
o un juglar pelirrojo que dormía en el campo
y realmente no te necesitaba.

Está bien, muñeca,
espero que no pase mucho tiempo hasta que puedas olvidarte de alguien
dibujando un juglar pelirrojo.
Quizás te parezca aburrido estar al lado mío en un bar
o inventarle historias a mis dibujos, es probable.

Está bien, muñeca,
me quedo otra vez solo, dibujando.
Yo no te prometo un viaje en auto-stop a la India
ni que dentro de un mes vamos a asaltar la Casa Blanca
ni que iré a las seis de la mañana a las fábricas
a regalarle fotos de Marx a los obreros.

Sólo te digo que quería encontrarte
para decirte que me hubiera gustado ver un hijo creciendo en tu barriga
y que también me hubiera gustado que tomáramos un vino juntos esta noche
y para decirte un montón de cosas mucho más tontas
que no son para escribir en un poema.


Raúl Núñez. Marihuana para los pájaros. Ediciones de Baile del sol. 2008.

miércoles, 17 de junio de 2009

Dos poemas de María Couceiro


María Couceiro tiene un poemario cojonudo, La Gran Actuación. Además está diseñado, ilustrado y maquetado por ella misma, lo que le concede más merito aún. Y bueno, además, recita de puta madre, lo que me quedó claro el otro día en Gijón. Este poemario tiene poemas que muerden, poemas que acarician y cuidan y poemas que te clavan las uñas o te avisan de que te estás acercando demasiado. En definitiva, una pasada.


*

Puedo ir y venir cien veces
sin involucrarme.
No os conozco, no os añoro
ni os cojo las manos.
Puedo ir a vuestro lado sin miraros.
No tengo ganas.
No me dais nada
ni vivos ni muertos.


*

Miles de días perdidos
corriendo, estresada,
puteada por jefes fascistas
e ignorantes
sin dormir...
Y de repente hay segundos
que llenan la vida de sentido.
Un momento de silencio,
el viento, el mar, tú...
Mierda!!
Llego tarde.
Me voy.
Te quiero.


María Couceiro. La Gran Actuación. Glayiu Editorial. 2009.