martes, 16 de octubre de 2007


Este jueves, en Sevilla, en La Casa del Libro, tendrá lugar un recital de poesía entre quien estará la Poeta Ana Pérez Cañamares. Presenta su libro "La Alambrada de mi Boca" el cual espero poder comprar allí mismo.
Os aconsejo que los que podáis no os lo perdáis.

Y aquí uno de los poemas que se podrá leer en ese libro.



HIJA

Hija, si en algún momento,
mientras estás ocupada en crecer
-dura y lícita tarea-
puedes mirarme a los ojos
hazlo.

No te dejes las preguntas
para cuando sea la misma voz
la que cuestione y la que responda.

Mira que en esta familia
tenemos la dolorosa costumbre
de conocernos mejor de muertos.

lunes, 15 de octubre de 2007


Os dejo con un poema, bastante reciente, que por ahora tiene un hueco en el libro.
A ver qué os parece.



Lo encontramos por internet.

Cincuenta metros cuadrados,
ningún pasillo
(lo que te provoca
no perder espacio),
luminoso
(tres ventanas
a dos patios interiores),
muebles de IKEA,
cama de matrimonio
(una delicia
después de meses
compartiendo
una cama de noventa).

Compramos una sartén,
una cazuela,
sábanas,
una cortina nueva
para el baño.

Llenamos el mueble
con libros,
el maletín de un juego de magia,
una gallina de madera,
un barquero
que anda si le das cuerda.

Una lámina de Van Gogh,
la naranja mecánica,
Chaplin,
Klimnt.

Y poco después
el teléfono,
internet,
y hasta ahora,
que me doy cuenta
de lo vacío
que se queda
cuando tú no estás
y tengo que dormirme
cada noche
con el sonido de la radio
y el flexo
encendido.

Después de pasar un fin de semana con mi madre y enseñarle donde vivo y por donde me muevo, empiezo la recopilación de poemas para formar un poemario y mandarlo a las editoriales. Ahora a imprimir que siempre me gusta más leer sobre papel físico y a seleccionar.. miedo me da..

¿Alguien me quiere editar?? Se aceptan ofertas, jajajaja.

En fin, a trabajar.

miércoles, 10 de octubre de 2007


No pido más.
Acercarme a la librería
a recoger los libros encargados,
- hoy son David González
y Karmelo Iribarren. -
Caminar echándoles
un ojo,
sentarme
en la plaza Uncibay
y tomarme una cerveza.
Volver a casa,
comer algo
y jugar con la gata.

No pido más,
si acaso,
poder repetirlo
cada sábado.

martes, 9 de octubre de 2007


Una habitación de hostal
es el mundo durante unas horas.
Un mundo donde
la tienes a ella y nada ni nadie
os molesta.
Un mundo donde hacer el amor
sin pensar en nada más.
Pero sólo has pagado unas horas
y todo se acaba
demasiado pronto,
cuando
sales de allí
y ella recibe una llamada
de él.

lunes, 8 de octubre de 2007


Una de las mayores
sensaciones
es conducir bajo la lluvia.

Con algo de música,
con las luces encendidas,
con horas y carretera
por delante.

En un tiempo
que te desnuda
poco a poco.

Y si te descuidas
te morderá
los músculos.

Es bueno estar
solo cuando
no sabes quién es mejor
para acompañarte.

Canturreando
la letras de esa canción
que nunca acabas
de aprenderte.

Y buscando un lugar
para dormir
y poder darte una ducha
caliente.

Es bueno ver alejarse una ciudad
mientras otra te espera.

Aunque no siempre
acabes en ella.

Aunque simplemente
busques un círculo
a trazar con el coche.

Pero tan grande
que te hace perder
el sentido.

Y todo parece
hacerse más pequeño,
perder algo de color.

Porque entonces
sólo te tienes a ti,
y tal vez a un café,
o un cigarro,
o nada,
puede que nada
sea la mejor compañía.

Porque puede que mañana
todo tenga la misma forma que ayer,
pero a ti por dentro
algo te ha envenenado
y ya no puedes parar.


Si te quedas parado,
si te sientas y nada te hace continuar,
entonces en tu espalda
sólo sientes su caricia.

La vida te deja de lado
si no reparas
en agarrarte a ella con fuerza.

Nada te hará moverte
si, antes en tu cabeza,
no has tenido ese deseo.

Porque un día te miras
al espejo
y ves que tu mirada
se ha derretido.

Porque aunque
no lo deseases
no hiciste nada por evitarlo.

Piénsalo.

La vida
no espera a nadie.

Ni a ti.

Ni a mí.

Y el día menos pensado
querrás mirar atrás
y sentirte orgulloso.

Para no tener
que guardar en un cajón
todos esos interminables
minutos.

Ese tiempo en que
no dijiste ni hiciste nada.

Ese tiempo
en el que te has ido muriendo,
ese tiempo
en el que has enfermado
sin conocer las causas.