viernes, 15 de diciembre de 2006


Cuando decidió suicidarse
Van Gogh se llevó a la tumba
un lienzo pintado
de amarillo.

Cuando quiero entender
por qué merece la pena seguir,
pinto a mi alrededor de amarillo
y buceo en él.

Un color
para definirlo todo,
un color
para volverse loco.

Y en la calle
me gritan
que deje de hacerlo,
que existen colores
menos arriesgados.

Pero yo sé
que, al final,
cuando todo el mundo
se plantea lo que hace,
cuando todos
dudan de ellos mismos,
entonces envidian al lodo
que les desafió
a todos.

miércoles, 6 de diciembre de 2006


¿Qué hay de los que no queremos volver?

¿Qué hay de los que atravesamos el callejón
aunque suenen las puertas a nuestra espalda?

En algún lugar reside el miedo
a perder el equilibrio,
a encender la luz
y encontrarnos lejos de nuestra habitación.

Pero tratamos
de dejar atrás los mapas,
tratamos de perseguir
esa luz que se asoma por la ventana.

Y a cada paso
la necesidad de continuar
se hace mayor.

Y a cada paso
estamos más seguros
de no conocer
que paso debemos dar ahora.

Porque la vida es algo
que no todos los días
muestra su cara

Y por eso, a cada minuto,
buscamos espectantes
ese par de ojos
que indiquen
donde dormiremos
esta noche.

viernes, 10 de noviembre de 2006











...hoy no hay texto, cada uno que cree su propia historia através de las imágenes...

...un poco de ilusión...

...
..
.

martes, 7 de noviembre de 2006

Quedan escritas en kilometros tus últimas palabras,
porque descifrarlas me volvería loco,
porque acudo a ellas cada día para salvarme.

Con el tiempo acumulado en un reloj sin hora,
en una ventana que da a un mar que aborbió ayer la noche.

Los días son de por sí bastante duros sin ti.

El agua se convierte en ceniza,
y el pasillo de mi casa un jardín de flores secas.

Porque a tu lado vi amanecer en un campo de girasoles,
porque a tu lado la línea del horizonte cabe en tu mirada.
En lugar de gritar,
en lugar de correr
me aferré con fuerza.

Prendí fuego a unos pasos
que lentamente me traicionaban.

Y quieto, asomado
desde una de tus promesas
huí en aviones de papel.

¿A quién le importó?

En unos días
el reloj volcó
la arena en la mesa.

Y en pocos minutos
me desnudé,
quedando a la deriva,
alejado de las voces,
protegido en el eco
que ocultaban en tus piernas.

viernes, 20 de octubre de 2006


Paseo por las calles que,
a esas horas,
mantienen luz en sus ventanas.

La lluvia dejó ayer
los jardines encharcados,
y ahora los niños
juegan a conquistar el mundo.

Con dos monedas en cada bolsillo
volveré a taparme los ojos,
y mientras en mis anillos
anidarán los pájaros.

lunes, 16 de octubre de 2006

Quiero que estés ahí,
quiero sentir como desnudas
conmigo cada día.

Quiero que bailemos cada noche,
con los pies descalzos,
con las flores ocupando
cada rincón de la habitación.

Quiero que la cama
conserve cada mañana
las cicatrices de devorarnos.

Quiero acudir, por la noche,
a prender fuego las ventanas
desde las que poder asomarnos.

Quiero que estés ahí,
quiero que estemos ahí.