sábado, 10 de junio de 2006


Recuerdo que muchos días, cuando volvía del colegio, tú sacabas tu acordeón y empezabas a tocar sentado en el salón. Yo solía acompañarte cantando. Me gustaba la transformación que sufrían las canciones al pasar por tus manos, adquiriendo un nuevo ritmo, mucho más lento, mucho más melancólico. Y entonces, al rato, yo te decía que parases, que ya no quería escucharlas mas tiempo. Y era entonces cuando me cogías y me ponías a tu espalda mientras te echabas al suelo a hacer flexiones. Otras veces, para demostrarme tu fuerza, cogías a papa de los pies y le levantabas por los aires.

miércoles, 31 de mayo de 2006


NOTICIA: EXPOSICIÓN

He expuesto unos textos en la librería arrebato c/ San Andrés 12, al lado de la Plaza del Dos de Mayo, al lado tambien de la cafetería Pepe Botella. Es un collage que hay mirando a la calle al lado de la puerta de la librería. Ya sabeis, si estais por Madrid y no sabeis que hacer pues os podeis pasar y me decis que os ha parecido. Ah, se me olvidaba, como está dentro de una cristalera pequeña y mira a la calle, se puede ver a cualquier hora del día... o borracho....

Los textos os sonarán si habeis leido mi blog entero, jejejeje

Un saludo y muchas gracias por entrar en la página y por los animos que recibo.

Hoy todo cambiará su forma. Por eso esta tarde, al salir de casa, las escaleras para bajar a la calle se habrán transformado en un tobogán gigante.

sábado, 27 de mayo de 2006


A veces cuando en medio de la noche me abrazas por detrás un escalofrío me recorre todo el cuerpo. Tal vez sea debido a que en otra vida me apuñalaste por la espalda.

Iluminaremos las habitaciones con luciérnagas. Así cada noche, cuando regresemos de pescar en la playa, nos tumbaremos a observar nuestro propio firmamento y podremos inventar el nombre de nuestras constelaciones.

jueves, 18 de mayo de 2006



Avísame de lo que conlleva seguirte.

Los elefantes nueren de dos en dos
al penetrar en el valle.

Por eso fui obligado a sobrevivir.

Cuando acabamos de hablar
tu sonido aún me hace daño.

Pero en el cielo no lo comprenden.

Porque desde lejos pareces otra,
y porque desde lejos yo sigo siendo el mismo.