
viernes, 31 de marzo de 2006

martes, 28 de marzo de 2006

se ilumina tu espalda.
Marco un gesto, una palabra,
muestro la voz de lo sincero.
Recorren mi cuerpo vías sin destino,
y decido sucumbir,
arroparte y alejarme, justo antes
de sentir, sufrir sin tus brazos abiertos.
Pruebo a olvidar, a elegir otro momento,
cerciorarme de tu ausencia,
y en presencia del vacío de tus labios
disfrazarme de infante, de luz sin calor,
domingo, 26 de marzo de 2006
domingo, 19 de marzo de 2006

19.03.2006
Aprendí a sujetar mi vida con una sola mano. A mirarla, y sin hacerme preguntas aprendí a continuar. Pero ahora es tarde y los perros ladran. Y a mi se me desencajan las piezas.
¿Cuánto tiempo ha de pasar para considerar que hemos sorteado los obstáculos? Puede que no sea cuestión de tiempo, puede que únicamente las reglas del juego no las leímos hasta el final. Y ahora es cuando descubrimos la regla de número de jugadores mínimos para llegar a meta.
Pero de vez en cuando los juegos cambian y la banca se queda sin dinero. Y en las tarjetas sorpresa solo queda espacio para avanzar casillas, para poder, antes que nadie, salir de la habitación.
Un día de estos nos encontraremos. Y podré despedirme como nunca lo hice.
jueves, 16 de marzo de 2006

15.03.2006
Cuando pensábamos que ya nada podría hacernos ver las cosas de otra manera, llegas tú y demuestras que lees las cartas dándolas la vuelta. Es curioso, tanto tiempo remando río arriba y descubro ahora que era más fácil bajarse e ir andando.
¿Sabeis algo genial de los abrazos? es que puedes oler a la persona que te abraza, y de paso arrebatarle un poco de si mismo, y dejarle un poco de ti.
Tal vez Alicia sólo quería un abrazo y por eso cruzó la puerta.
Trataremos de mirarnos fijamente, sabiendo que los dos conocemos el pensamiento del otro. Sabiendo que los dos conocemos los miedos del otro. Y por eso, en un momento dado, romperemos a llorar... y tal vez juguemos con la arena, dejando la hoja en blanco.
“Diario de quien no supo contar nada de si mismo” y resulta que ahora todo esto me delata.
Se acabó la función, se vacía la sala y dejamos paso a los siguientes espectadores.
miércoles, 15 de marzo de 2006

Seguramente que podía adivinar la mayor parte del contenido del maletero. En la red demasiado pequeña sobresaldrían los triángulos de seguridad acompañados de unos guantes sucios y rasgados que hace tiempo pensó valdrían para cualquier chapuza. Una bolsa de plástico con juguetes viejos ganaba polvo esperando ser dada o a estas alturas tirada. Y en los compartimentos en los extremos una botella de agua, el limpia cristales, una gamuza, una linterna y el bote de liquido de frenos casi sin usar.
Su mujer estaba en casa, preparaba un guiso según le había dicho hacía aproximadamente media hora desde el teléfono publico del hospital. Estaría escuchando el programa de radio que desde las 11.00 hasta las 14.00 comentaba todos los temas de actualidad que se habían desarrollado actualmente. En el pasillo que comunicaba el salón con las habitaciones, los últimos libros que había regalado El País se acumulaban aún precintados la mayoría, y un poco mas adelante, apoyando en el último, un viejo baúl guardaba objetos considerados de poco interés o demasiado viejos. La colocación de sus zapatos en la parte baja del armario seguiría tal y como lo había dejado esta mañana al guardar las zapatillas de estar por casa ocupando el lugar de las zapatillas que ahora mismo apretaban el freno y el embrague a causa de un repentino parón. En el baño, la cuchilla de afeitar reposaba perfectamente limpia sobre el lavabo junto al jabón de manos y diferentes colonias, entre ellas Calvin Klein, comprada en promoción las navidades pasadas.


