
El sabía que aún no era suficiente. Su último disco pretendía ser una completa anatomía de si mismo. Siete meses de retiro en la playa le había llevado el crearlo, pero incluso así sabía que todavía estaba incompleto, quería dar a los fans lo que estos esperaban. Debió ser por eso que en el último concierto de la gira, después del segundo bis, comenzara a sonar el lago de los cines por los altavoces. Y también debió ser por eso que, aún encima del escenario, sacara un revolver de su bolsillo y se disparara en la cabeza.






